Nota al Amanecer
Abrió los ojos y miró a su alrededor pero se sentía muy aturdido. Todavía exhausto, cerró los ojos y siguió durmiendo. Volvió a despertar esta vez con más fuerzas. Se encontraba en la cama y observó a su alrededor de nuevo. No reparó en ningún detalle concreto. La habitación era un dormitorio corriente sin nada en particular. Entonces se incorporó en la cama. Instintivamente se llevó las manos a la cabeza. Seguía aturdido y empezó a sentir una sensación de desorientación. Se sentó en el extremo de la cama en disposición de lenvantarse pero todavía se sentía agotado. En aquel momento observó con más detalle la habitación donde se encontraba. Estaba sentado en una cama suficientemente grande como para dormir tres personas de su envergadura. La cama era el elemento más destacable de aquella estancia. Junto a ella había una mesita de noche vacía. Al otro extremo de la cama había una pequeña estantería repleta de libros pero la distancia y la desorientación le impideron fijars...